
La Educación Familiar es la actividad educativa
que los padres deben realizar para consigo mismos y con sus hijos
e incluso parientes, con la ayuda directa de profesionales y orientadores
debidamente acreditados. Desde esta perspectiva, se puede contemplar
desde dos dimensiones:
1) Las prácticas educativas realizadas por
los padres con sus hijos en el hogar
2) Las actividades de atención a menores
desarrollado por distintos profesionales, fuera del ámbito
familiar.