
Publicaremos una serie de artículos y comentarios breves en torno al tema de la maternidad y su enfoque actual.
Todos somos producto de una madre, todos tenemos la experiencia de la maternidad. Hoy, la sociedad de consumo y las tendencias decadentes quieren convertir la maternidad en un "obstáculo", un "estado indeseable", y un motivo de burla.
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La sociedad de consumo ha intentado utilizar la maternidad como medio para promover actitudes narsisistas por parte de las mujeres, llevándolas a darle a la coquetería y la exposición del cuerpo el mayor papel, y dejando la ternura y las actitudes altruistas en beneficio de la criatura que viene en camino como algo secundario.
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Avanzan propuestas contra el amor a la vida y la maternidad
El Enfoque feminista que esgrime
Florence Thomas Reivindica la Negación de la Maternidad. Las
campañas emprendidas por Bogotá y naciones Unidas acogen
sus planteamientos feministas
HUMANET.
SEPTIEMBRE 07. Para ésta comentarista que promueve el feminismo
a lo largo y ancho del pais, el hecho de que Profamilia, entidad que
impulsa igualmente el aborto, haya planteado que el 44% de las jovencitas
embarazadas en Bogotá quieren ser mamás.
La preocupación
de Florence Thomas no es el lamentable hecho de que ya haya, en gran
medida producto de las campañas contra la maternidad emprendidas
con fiereza en Colombia y el mundo, un 66% de jóvenes que estando
embarazadas no quieran ser madres.
No le preocupa
la circunstancia de que gran número de niños nacerán
habiendo recibido desde su vientre el mensaje de no ser deseados, y
sobre todo, siendo producto de una sociedad donde los intereses económicos
que hay en la sexualidad desbordada, llaman permanentemente a los jóvenes
a tener relaciones sexuales sin medir las consecuencias o simplemente
convirtiendo a sus hijos en objetos que pueden ser abortados o maltratados
psicológicamente bajo el pretexto de "mi cuerpo es mío"
como proclama Thomas.
la esencia
del planteamiento de Florence Thomas es la defensa de la modernidad
decadente, cuando afirma: "mujer = madre es aún
hoy una ecuación que impide los cambios culturales requeridos
por los valores de la modernidad que pregona la construcción
de mujeres sujetos sociales de derechos con la opción de ser
madres solo desde una elección reflexiva y madura"
(EL TIEMPO SEPT 5).
Es llamativo
el hecho de que la conocida feminista no cuestiona el efecto de una
sociedad que falsea el papel de la mujer poniéndola en el papel
de ser instrumento publicitario y garantía de fijación
de los mensajes publicitarios a partir de su sensualidad. Ella por el
contrario denota su odio al sexo masculino planteando "el
cuerpo femenino adolescente ha sido arrebatado por esta misma cultura
y entregado a los hombres, quienes fueron proclamados como sus dueños,
amos y señores".Pareciera que le preocupa la cosificación
de la mujer, pero en su artículo deja ver que le preocupa es
que el hombre se sienta dueño y señor por el hecho de
ser padre. Una falacia increible que niega el valioso papel de la procreación
como factor de crecimiento.
Pero mas
grave aun es el hecho de que tanto Bogotá como las naciones Unidas,
hayan organizado la campaña "el cuerpo de las mujeres
pertenece a las mujeres" como lo anuncia victoriosamente
la encarnizada feminista.
Luego hace
una elocuente demostración de cómo las campañas
en Bogotá están tomadas por el feminismo y la promoción
del libertinaje secual cuando destaca de la campaña: "MI
CUERPO ES TERRITORIO SEGURO" sus siguiente bondades: "exijo
el uso del condón porque mi cuerpo es territorio seguro",
"disfruto de una sexualidad libre de presiones porque mi cuerpo
es territorio seguro", "sexo cuando yo lo decido porque mi
cuerpo es territorio seguro", "exijo información porque
mi cuerpo es territorio seguro".
Luego destaca
en su artículo en el periódico EL TIEMPO su postura de
enemistad con la maternidad diciendo: "existen otros
caminos distintos a la maternidad para vivir una adolescencia que se
resiste a las presiones de la cultura".
Ante tales
propuestas se hace necesaria la reacción clara y contundente
de la sociedad colombiana, en la cual no impera aun el desprecio por
la vida, pero que deja pasar pasivamente todo tipo de propuestas y atropeyos
contra el amor a la vida y sus frutos.